lunes, 1 de abril de 2013

Mi casa de pueblo, mi pequeña mansión





Hoy os enseño un poquito de mi casa. Comparto con vosotros el lugar donde cada día suceden cosas, porque las casas han de tener ese algo especial que nos hace sentirnos alegres, felices, donde sentimos paz, donde hay orden en el desorden, donde lo que vemos es una expresión de nosotros mismos.

La decoración no concuerda siempre, pero nos hace sentirnos bien, que es lo importante, son nuestras cosas. Es una casa 100% reciclada, como digo yo, porque era una antigua casa de pueblo que hemos reformado hace un año, pero donde hemos mantenido casi todo ya que nos gustan las casas con historia. Los muebles son casi todos regalados de segunda mano, recogidos en desvanes y en la calle, dados un poquito de pintura, una mano de color y un poco de imaginación.

Me gustan las casas imperfectas, donde se mezclan objetos, recuerdos, muebles, lo nuevo y lo viejo, donde se mezclan estilos, donde lo sencillo es bello, donde se vive y se deja vivir.  Donde las paredes y los objetos hablan y parecen decirnos que el hogar es un fiel reflejo de sus habitantes. Mi casa tiene parte de nosotros, de nuestros perros y de nuestros gatos.


Espero que os guste la visita.

Feliz lunes

Mi hogar y mi casa están en cualquier lugar donde haya campo y flores, un perro
junto a la lumbre, y una ventana donde te asomes tu”