viernes, 12 de abril de 2013

Una historia sin palabras





Hoy os hablo de una historia que te deja sin palabras. Trata de dos personas reales que se querían, mejor dicho que se quieren porque el amor que tienes a alguien es para siempre, Y habla del cáncer, y es algo que me llega muy dentro, por eso quiero compartir esta preciosa historia de amor con vosotros.

Angelo Meredino es un fotógrafo que relata la enfermedad de cáncer de su mujer, Jen,  a través de la fotografía, desde el comienzo de su bonita historia de amor hasta el final de sus días.
 

Me gusta como lo cuenta, y sobretodo me gustan las fotos y  su video porque a pesar de ser una historia que no tiene un final feliz, a pesar de la tristeza o la pena, es una historia positiva, de gente valiente, y de amor a la vida. A pesar del sufrimiento, de la perdida, el tiempo que pasó con Jen siempre mereció la pena. 

 
No sabemos que va pasar hoy ni que pasará mañana, por eso cada día es importante, y cuando quieres y te quieren, cuando has sido fiel a ti mismo, cuando has vivido siguiendo lo que te decía el corazón y el alma, la vida merece la pena. 

Nunca debes arrepentirte de no haber hecho lo que querías hacer en esta vida, equivocarse es no hacer lo que deseábamos hacer con ella.

Creo que hasta en los peores momentos de tu vida hay momentos en que fuimos felices, que nos reímos, que disfrutamos, que nos pasaron cosas bonitas. Jean parece ser de esas personas, de los que intentan ser felices, de los que creen que incluso ahí merece la pena vivir, y así se muestra es sus fotos.

 



Alguien al que quiero mucho me dijo una vez,  “yo solo pienso en curarme, me da igual lo que tengan que hacer, que me quiten lo que tengo aunque me tengan que quitar alguna parte de mi cuerpo, no me importa”. Esa fuerza es lo que te hace seguir adelante, esa fuerza que tiene las personas que se han superado así mismas, esas para las que la vida ha sido un poco más difícil, de los que miran las cosas con otros ojos, de los que dan la importancia solo a las cosas importantes, de los que saben que lo único que importa es vivir y vivir siendo lo más felices posibles.

Si Angelo hubiese podido saber que iba a suceder a Jen antes de conocerla, estoy segura que elegiría el mismo camino que le llevó hasta ella, porque esa era su vida, y ese era el amor de su vida, de esos de los que merece la pena todo. Aunque no se quedase todo el tiempo que a el le hubiese gustado en este mundo, conocerla fue lo mejor que le había sucedido y lo que vivieron mereció la pena solo por el tiempo que estuvo a su lado.

Y es que la vida es eso, no sabemos lo que dura, ni lo que nos tocará vivir, pero cuando tenemos a nuestro lado a personas que queremos y hemos elegido, sabemos que pase lo que pase todo a valido la pena, que el amor lo compensa todo.

Eso me recuerda algo que también me dijo alguien, al que también quiero mucho, cuando aún era un niño  (Los niños suelen ser más sabios que las personas mayores): -“¿A quién elegirías si solo pudieras salvar a una sola persona?- ¿A una persona que conoces y quieres mucho como por ejemplo tus padres o a un bebe que no conoces?”, seguramente te quedes un rato pensando como me paso a mi, sin saber muy bien que contestar, y el niño me dijo: -“Al bebe, porque el no ha vivido” . Y  cuanta razón tiene, porque la persona mayor ya ha tenido una vida, no todo lo larga que hubiese querido o que quisiéramos los demás pero sabemos que vivió muchas cosas y experimento la felicidad.

Esta entrada se la dedico a estas dos personas a las que quiero mucho, porque ambas me han enseñado muchas cosas importantes de la vida

“Gracias por tus ojos verdes, tu inmensa sonrisa, tu paciencia, por tu alegría, tu valentía, porque me haces la vida agradable, haces del invierno primaveras, y me enseñas a bailar bajo la lluvia. Por ser de esas personas especiales que siempre tienen el corazón vertido pero nunca vaciado”

Aquí tenéis el enlace de la historia con unas fotos y un video increíble

Feliz fin de semana