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viernes, 14 de junio de 2013

Hay sueños que mueven montañas: Las niñas de Monsaengdao




Hoy os hablo de una iniciativa solidaria que me ha encantado. Se trata de un proyecto para la educación de las niñas de Monsaengdao, de la mano de una blogera, Imma, que por cierto tiene un blog precioso, el arte de las pequeñas cosas, hecho con mucha delicadeza y amor, y que además tiene el corazón del tamaño de una montaña, y eso nos ha cautivado.

Y es que son este tipo de personas las que te remueven algo por dentro, que desde sus pequeñas iniciativas hacen las cosas más grandes y más increíbles, de esas personas que no ponen límites ni barreras a sus sueños, y mucho menos cuando sus sueños son que se cumplan los sueños de otros.

La genial idea que tuvo Imma fue la de confeccionar unos bonitos collares como los que hacían las niñas en la escuela de Monsaengdao, y venderlos en su blog para recaudar fondos para que las niñas pudiesen continuar sus estudios. Los collares son preciosos pero sobretodo la idea de saber que con la compra de los mismos estás contribuyendo a ayudar a la educación de estas niñas y jóvenes hace que este sea el collar más significativo que has tenido.






Su proyecto me gustó desde el primer momento, supongo que porque también me trajo a la memoria todo lo que viví en mi experiencia en Paraguay, de la que igual algún día os hablo. 

En cuanto leí su entrada supe que ella había sentido esa misma necesidad, ilusión y anhelo por devolver un poquito de todo lo que recibió de esas niñas. Y es que por sorprendente que parezca es uno el que está en deuda, que cuanto más das más recibes, que lo más increíble es ver que cuando dejas un granito de arena siempre acabas con las manos llenas.

Otra de las cosas que me gustó mucho fue que estaba enfocado en la educación hacia las niñas, siempre más castigadas por la desigualdad, y es que yo en mi experiencia también tuve especial adoración por las mujeres y las niñas, porque su valentía y su fuerza me conmocionaron.

Las personas que menos tienen suelen ser las que más nos dan. Las personas de las que más he aprendido y que mi encuentro con ellas ha cambiado mi vida han sido personas sencillas, muy humildes, pobres materiales pero muy ricos en amor, hospitalidad, generosidad y en ilusión, y sobretodo en ganas de vivir.

Sentí afinidad con Imma cuando leí su proyecto en su blog porque fue una persona capaz de decir ¿Y por qué no? Supongo que lo más sencillo hubiese sido pensar, lo que podía hacer ya lo he hecho, dedicar parte de mi tiempo y mi experiencia terminó. Sin embargo no quedó ahí, ni mucho menos, tuvo una brillante idea, de esas ideas pequeñas que son las más grandes, de continuar su compromiso con las niñas “Después deMonsaengdao”.



Os dejo sus palabras y sobretodo algunas de las frases de sus protagonistas:

Primer mes de clase de las niñas de Monsaengdao (después de Monsaengdao)
Las niñas a las que va dirigido el proyecto "Después de Monsaengdao" ya han pasado su primer mes en sus nuevas escuelas. Nos han escrito a través de la profesora Jureelak Pimrot (Kiki) contándonos sus primeras experiencias. 

Después de superar los primeros días en una nueva escuela mucho más grande de las ellas han conocido hasta ahora, donde se mezclan chicos y chicas de diferentes etnias (a veces muy pocos, o ninguno, pertenecientes a la suya), con unas metodologías de enseñanza muy diferentes a las de Monsaengdao, sin conocer a nadie. Días de nervios y emoción. Lejos de sus familias y de sus amigos. Primeros momentos de dificultad. Muchas expresan las dudas de los primeros momentos, sobre si habrán hecho bien, si podrán superarlo. Ahora, después de unas semanas, ya tienen algunos amigos y se están adaptando. Pronto empezaran a disfrutar de sus nuevas experiencias. A continuación os transcribo la traducción de lo que ellas han escrito a Kiki para nosotros, palabras cargadas de agradecimiento a todos los que desde aquí las estamos ayudando a conseguir lo que sería imposible para ellas, una educación que les ayudara a ellas y ayudara a sus comunidades.


Mei, Saha Sart Seuksa School, Chiang Rai

“Me siento muy afortunada por tener la oportunidad de continuar mis estudios para obtener más conocimientos y vivir nuevas experiencias fuera de mi comunidad y compartirlas con personas que vienen de diferentes culturas. Así que me he dicho que nunca voy a renunciar a mis estudios y voy a tratar de superar de todos los problemas que se me presenten”

Pond, Agriculture College, Chiang Rai
"Comencé mi primer semestre, el 14 de mayo. Al principio, me sentí muy nerviosa porque no tenía amigos aquí y me sentí realmente preocupada por mis estudios ya que el sistema de enseñanza aquí es muy diferente al de mi antigua escuela (Monsaengdao School). Sin embargo, después de unos días he conocido nuevos amigos de las tribus Akha y Lahu y nos llevamos bien, así que todo está mejorando desde entonces.

Ahora estoy muy feliz de tener la oportunidad de estudiar aquí y creo que el aprendizaje y la enseñanza de aquí es mejor de lo que imaginaba. Haré todo lo posible para completar mis estudios aquí”

Podéis leer el resto de las cartas y el texto completo en el blog el arte de las pequeñas cosas.

Gracias Imma por compartir tu proyecto con nosotros, y sobretodo gracias a todas esas niñas del mundo que nos enseñan que los sueños mueven montañas.



“Cuando nos sentimos invadidos por el caos, la tristeza o la apatía, un impulso de rebeldía nos muestra tal y como somos: Capaces de todo”

viernes, 12 de abril de 2013

Una historia sin palabras





Hoy os hablo de una historia que te deja sin palabras. Trata de dos personas reales que se querían, mejor dicho que se quieren porque el amor que tienes a alguien es para siempre, Y habla del cáncer, y es algo que me llega muy dentro, por eso quiero compartir esta preciosa historia de amor con vosotros.

Angelo Meredino es un fotógrafo que relata la enfermedad de cáncer de su mujer, Jen,  a través de la fotografía, desde el comienzo de su bonita historia de amor hasta el final de sus días.
 

Me gusta como lo cuenta, y sobretodo me gustan las fotos y  su video porque a pesar de ser una historia que no tiene un final feliz, a pesar de la tristeza o la pena, es una historia positiva, de gente valiente, y de amor a la vida. A pesar del sufrimiento, de la perdida, el tiempo que pasó con Jen siempre mereció la pena. 

 
No sabemos que va pasar hoy ni que pasará mañana, por eso cada día es importante, y cuando quieres y te quieren, cuando has sido fiel a ti mismo, cuando has vivido siguiendo lo que te decía el corazón y el alma, la vida merece la pena. 

Nunca debes arrepentirte de no haber hecho lo que querías hacer en esta vida, equivocarse es no hacer lo que deseábamos hacer con ella.

Creo que hasta en los peores momentos de tu vida hay momentos en que fuimos felices, que nos reímos, que disfrutamos, que nos pasaron cosas bonitas. Jean parece ser de esas personas, de los que intentan ser felices, de los que creen que incluso ahí merece la pena vivir, y así se muestra es sus fotos.

 



Alguien al que quiero mucho me dijo una vez,  “yo solo pienso en curarme, me da igual lo que tengan que hacer, que me quiten lo que tengo aunque me tengan que quitar alguna parte de mi cuerpo, no me importa”. Esa fuerza es lo que te hace seguir adelante, esa fuerza que tiene las personas que se han superado así mismas, esas para las que la vida ha sido un poco más difícil, de los que miran las cosas con otros ojos, de los que dan la importancia solo a las cosas importantes, de los que saben que lo único que importa es vivir y vivir siendo lo más felices posibles.

Si Angelo hubiese podido saber que iba a suceder a Jen antes de conocerla, estoy segura que elegiría el mismo camino que le llevó hasta ella, porque esa era su vida, y ese era el amor de su vida, de esos de los que merece la pena todo. Aunque no se quedase todo el tiempo que a el le hubiese gustado en este mundo, conocerla fue lo mejor que le había sucedido y lo que vivieron mereció la pena solo por el tiempo que estuvo a su lado.

Y es que la vida es eso, no sabemos lo que dura, ni lo que nos tocará vivir, pero cuando tenemos a nuestro lado a personas que queremos y hemos elegido, sabemos que pase lo que pase todo a valido la pena, que el amor lo compensa todo.

Eso me recuerda algo que también me dijo alguien, al que también quiero mucho, cuando aún era un niño  (Los niños suelen ser más sabios que las personas mayores): -“¿A quién elegirías si solo pudieras salvar a una sola persona?- ¿A una persona que conoces y quieres mucho como por ejemplo tus padres o a un bebe que no conoces?”, seguramente te quedes un rato pensando como me paso a mi, sin saber muy bien que contestar, y el niño me dijo: -“Al bebe, porque el no ha vivido” . Y  cuanta razón tiene, porque la persona mayor ya ha tenido una vida, no todo lo larga que hubiese querido o que quisiéramos los demás pero sabemos que vivió muchas cosas y experimento la felicidad.

Esta entrada se la dedico a estas dos personas a las que quiero mucho, porque ambas me han enseñado muchas cosas importantes de la vida

“Gracias por tus ojos verdes, tu inmensa sonrisa, tu paciencia, por tu alegría, tu valentía, porque me haces la vida agradable, haces del invierno primaveras, y me enseñas a bailar bajo la lluvia. Por ser de esas personas especiales que siempre tienen el corazón vertido pero nunca vaciado”

Aquí tenéis el enlace de la historia con unas fotos y un video increíble

Feliz fin de semana